Al este de Martinica, La Trinité merece un bonito desvío con su península de Caravelle. Púrpura con su borde violeta y finas rayas naranjas, turquesas y verdes, la Cojín de playa inflable Trinité adquiere los tonos naturales de 'Madinina', también apodada la isla de las flores.
Al este de Martinica, La Trinité merece un bonito desvío con su península de Caravelle. Púrpura con su borde violeta y finas rayas naranjas, turquesas y verdes, la Cojín de playa inflable Trinité adquiere los tonos naturales de 'Madinina', también apodada la isla de las flores.